¡Menudo lío… y muy “pickle”!
Jill Zarin pensó haber anotado un punto ganador al lanzar su empresa de pickleball junto a un amigo, pero ahora el partido se juega en los tribunales. La estrella de reality fundó Pickle Pro Labs en 2023, y su entonces socio, Noah Springer, invirtió nada menos que 500.000 dólares en el proyecto.
Sin embargo, según la demanda presentada en Florida, Springer asegura que Zarin utilizó ese dinero para desarrollar la máquina “Go No Go”, diseñada para controlar los rebotes de la pelota y garantizar la equidad en los torneos… y luego lo dejó fuera de las ganancias.

La denuncia —que también incluye a su pareja y co-gestor, Gary Brody— habla de traición empresarial: incumplimiento de deber fiduciario, uso indebido de fondos, apropiación de oportunidades y enriquecimiento injusto.
Springer además afirma que Zarin habría creado en secreto otra empresa en 2025 para explotar el invento sin autorización ni transparencia.
Pero Zarin no se queda callada: asegura que ganará este “partido legal” en sets corridos, insistiendo en que la verdad está de su lado. Mientras tanto, el caso sigue sumando tensión, dinero… y mucho drama.







