Blake Lively afirma que una feroz campaña de desprestigio, marcada por etiquetas como “chica mala”, “abusona” y “desconectada de la realidad”, le ha costado una auténtica fortuna: cerca de 300 millones de dólares en ganancias perdidas y oportunidades que nunca llegaron a materializarse.
La actriz de Gossip Girl acusa a Justin Baldoni y a Wayfarer Productions de haber impulsado esta ofensiva mediática, asegurando que solo el impacto directo en su reputación le provocó pérdidas de entre 36,5 y 40,5 millones de dólares. Además, según un análisis experto, las declaraciones públicas del abogado de Baldoni habrían sumado otros 24 millones en daños.

Según los informes, gran parte de esas pérdidas provienen de proyectos cinematográficos, series y colaboraciones que se desvanecieron entre 2024 y 2029. An esto se suman los golpes a sus propias marcas, que habrían perdido entre 39,6 y 143,5 millones de dólares.
Lively también busca compensación por el daño emocional y la humillación sufrida, elevando su demanda total a más de 290 millones de dólares. Sin embargo, el equipo legal de Baldoni rechaza estas acusaciones, argumentando que esa imagen polémica ya circulaba antes de que ambos trabajaran juntos.
El conflicto no ha terminado: ambas partes se enfrentarán en los tribunales el 18 de mayo en un juicio que promete ser tan intenso como mediático.







