— Ya elegí los azulejos para mamá, Zhenia.
El Precio del Silencio Creía que estaba rescatando
Mi suegra me arrancó el sobre de las manos y gritó
A los diez años de haber terminado la escuela, regresé
Dos meses después de mi divorcio, divisé a mi exesposa
—Ah, por fin apareciste —soltó Elvira Ignátievna con
—¿Y tú qué has conseguido en la vida, ratoncita gris?
Mi padre creyó que, si destruía mis vestidos de novia
Blake Harrington había sobrevivido a desplomes bursátiles
Aquella mañana de noviembre amaneció tan gris e insignificante









