Para que las fresas crezcan activamente y den una cosecha abundante en primavera, necesitan una nutrición adecuada. Los agrónomos recomiendan fertilizar en tres etapas, desde que las plantas despiertan hasta la floración.
Primera fertilización — justo después del deshielo

En este momento, la planta necesita nitrógeno para desarrollar las partes verdes. Opciones recomendadas:
Nitrato de amonio (1 cucharada por 10 litros de agua): regar alrededor de cada planta.
Mezcla seca: 1 cucharada de urea y 1 cucharada de ceniza de madera por metro cuadrado. Después, regar bien.
Segunda fertilización — al inicio de la floración
Es importante apoyar la planta con fósforo y potasio para la formación de los frutos. Utiliza:
Superfosfato — 1 cucharada
Sulfato de potasio — 1 cucharada
Disolver ambos en 10 litros de agua y regar con 0,5 litros por planta.
Tercera fertilización — durante el período de fructificación
Para mejorar la cantidad y el sabor de las fresas:
Solución de ceniza: verter 1 taza de ceniza en 1 litro de agua hirviendo, dejar reposar 24 horas y diluir en 10 litros de agua. Regar con 0,5 litros por planta.
También puedes usar un fertilizante complejo de potasio y fósforo sin nitrógeno.
Buen consejo:
Después de cada fertilización, riega bien las fresas. Los nutrientes se absorben mejor en suelos húmedos.







