La esperanzadora pero desgarradora búsqueda ha llegado a su fin: el 11 de mayo, el cuerpo del joven de 17 años que desapareció sin dejar rastro el 3 de mayo fue hallado en las aguas del río Tisza, cerca de Tiszadada.
Esa noche, el joven se dirigió en coche a las afueras de Taktakenéz y luego desapareció misteriosamente. Fue visto por última vez cerca del terraplén de Prügy, vistiendo una camiseta roja y pantalones cortos negros, en la densa zona boscosa de la llanura aluvial del Tisza.
La preocupación creció desde el primer día, ya que no mostraba signos vitales. La búsqueda comenzó de inmediato y, finalmente, los peores temores se confirmaron.
Cooperación comunitaria, con una perseverancia sin precedentes
Antes de partir, el joven había quedado con un amigo para volver juntos a casa, pero nunca llegó. Tras su desaparición, se inició una cooperación sin precedentes. La búsqueda se puso en marcha con la coordinación de los vecinos de Taktab, la policía local y el alcalde János Rézműves. Posteriormente, se unieron a la búsqueda:
el Club de Buceo y Equipo de Rescate Neptun (con 10 personas, perros, quad y motocicleta),
la Fundación Perros por la Vida (con voluntarios y perros de búsqueda adicionales),
así como la policía y los servicios de gestión de desastres.
Los equipos rastrearon día y noche las zonas boscosas y las llanuras aluviales a lo largo del río Tisza, pero el rastro del niño no apareció durante mucho tiempo.

El perro de búsqueda guió al equipo en el rastro.
El 9 de mayo llegó una nueva esperanza: el equipo de búsqueda y rescate ECHO. Su perro de búsqueda, llamado Faith, detectó un rastro en la desembocadura del canal principal de Prügyi, en el Tisza.
Luego, los guardapescas de MOHOSZ proporcionaron una embarcación para continuar la búsqueda. Faith volvió a dar una señal en un punto, que fue confirmada por el sonar: debía haber un cuerpo bajo el agua, a una profundidad de entre 3 y 3,5 metros.
El equipo de gestión de desastres intentó recuperar el cuerpo, pero la corriente del río se lo llevó.
La incertidumbre terminó el 11 de mayo.
Dos días después, el 11 de mayo, Faith y su dueño, József Losonczi, finalmente recibieron otra señal, esta vez cerca de Tiszadada, a unos 4-5 kilómetros del lugar de la búsqueda inicial. El cuerpo fue encontrado e identificado: era el joven de 17 años que buscaban.
Más que una búsqueda: humanidad y cooperación.
Este caso demostró no solo un destino trágico, sino también la fortaleza de una comunidad. Todos mantuvieron la esperanza hasta el último día, incluso cuando las posibilidades disminuían cada vez más.
La policía continúa investigando las circunstancias. Hasta el momento, no se han encontrado indicios de delito relacionados con el caso, pero se espera un informe oficial próximamente.
🕯️Nuestro más sentido pésame a la familia y amigos en duelo.
Foto de portada: ¡ilustración! La escena de la foto de portada es ficticia. Los personajes no son personas reales.







